<<¿Oye>>, dije, <<¿no crees que tal vez la razón por la que estás loco por ella es simplemente porque no quiere saber nada contigo? Has tenido chicas mejores que ésa, si es como la imagino. Olvídala, es lo mejor. No se te partirá el corazón. Tú no tienes corazón. Eres un Don Juan nato>>.
<<Ya no, Hen. No puedo mirar a otra chica. Me tiene en el bote.>>
[...]
<<Si, hombre, Mona. Tenía que ser tuya, ¿no? Ahora eres feliz, espero. Hen, yo ni siquiera pido eso… ser feliz con ella. Lo único que quiero es mirarla, idolatrarla, adorarla. parece infantil, ¿verdad? Pero lo digo en serio. Me tiene sorbido el seso. Si no la consigo, me volveré tarumba.>>
Nexus de Henry Miller
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